Cada inmersión puede ayudar a conservar el mar. Aprende cómo la fotografía submarina y la ciencia ciudadana ayudan a estudiar y proteger la biodiversidad marina.

Cuando la curiosidad se convierte en ciencia

Cada año, millones de personas se sumergen en los océanos del mundo. Se estima que el turismo de buceo recreativo atrae a más de 8 millones de buceadores y esnorquelistas en todo el planeta.

Bajo el agua, lo que muchos no saben es que la conservación marina no es solo cuestión de científicos: también nace de las observaciones y registros que hacen los viajeros al explorar los ecosistemas. Una fotografía de un coral, un video de una raya, una nota sobre el comportamiento de un tiburón pueden aportar datos valiosos para la ciencia.

Cada inmersión cuenta

La fotografía submarina ya no es solo un recuerdo del viaje: cada imagen tomada bajo el agua puede ayudar a identificar especies, seguir su comportamiento o mostrar cómo cambia un arrecife de coral con el tiempo.

Muchos buceadores colaboran con proyectos de ciencia ciudadana marina, donde sus fotografías se integran en bases de datos que comparan lugares y temporadas. Investigaciones de la Scripps Institution of Oceanography han demostrado que los datos recogidos por buceadores voluntarios pueden igualar en precisión a los obtenidos por científicos profesionales.

Conservar mientras exploramos

En Odicean colaboramos con iniciativas que combinan participación ciudadana y ciencia. En el mar Rojo, junto a Dolphin Watch Alliance, hemos fotoidentificado delfines indo-pacíficos. En las Azores, aportamos registros al Manta Catalog Azores y a Consharkvation. En Maldivas, colaboramos con el Maldives Whale Shark Research Programme.

Gracias a estas alianzas, viajar con Odicean significa también conservar.

Escrito por Mireia Peris