A diferencia de los arrecifes tropicales o los encuentros con grandes pelágicos, las praderas de posidonia no siempre captan la atención de forma inmediata. Están ahí, ocupando extensiones del fondo marino, llenas de vida, pero a menudo desapercibidas para quien no sabe lo que está viendo.

Mucho más que "plantas"

El error más común es confundir la posidonia oceánica con un alga. La posidonia es una planta superior con raíces, tallos, frutos y hojas, completamente adaptada a la vida marina. Su presencia en el Mediterráneo se remonta a millones de años, lo que la convierte en uno de los ecosistemas más antiguos de la región.

Un pulmón azul: oxígeno y captura de carbono

Las praderas de posidonia producen grandes cantidades de oxígeno a través de la fotosíntesis. Pero su papel va más allá: son uno de los sistemas más eficientes del planeta en la captura y almacenamiento de carbono, situándola como un elemento clave en la mitigación del cambio climático.

Guardería del Mediterráneo

Su estructura física crea un hábitat complejo que funciona como refugio y zona de cría para numerosas especies marinas. La densidad de organismos en estas praderas puede ser sorprendentemente alta, aunque no siempre resulte evidente a primera vista.

Un ecosistema en regresión

A pesar de su importancia, las praderas de posidonia están en regresión. El fondeo de embarcaciones es una de las principales amenazas: las anclas pueden arrancar grandes extensiones en cuestión de segundos, destruyendo estructuras que tardaron décadas en formarse. La posidonia se expande a un ritmo muy lento, por lo que su recuperación es extremadamente lenta.

Cambiar la forma de verla

Aspectos aparentemente menores, como el lugar donde se fondea una embarcación, adquieren una dimensión distinta cuando se entiende el impacto que pueden tener. La posidonia no es simplemente parte del paisaje: es el sistema que sostiene ese paisaje.

Escrito por Mireia Peris