
Cómo los patrones únicos de tiburones y mantarrayas revelan su identidad y ayudan a protegerlos.
Las marcas que distinguen a cada individuo
¿Sabías que, igual que cada uno de nosotros tiene huellas digitales únicas, muchas especies marinas presentan marcas o patrones que identifican a cada individuo? Cada tiburón ballena, mantarraya y tiburón tigre muestra combinaciones irrepetibles de manchas, rayas y tonalidades en la piel: una firma biológica que los distingue del resto. Si añadimos las cicatrices que puedan tener o las variaciones en la forma de sus aletas, la confusión es prácticamente imposible para un ojo entrenado.
El desafío de estudiar a los gigantes del mar
En tierra, seguir a un animal resulta un poco más sencillo: se pueden instalar cámaras trampa, colocar collares GPS o simplemente observarlos durante horas. Bajo el agua, todo cambia. Hoy existe una alternativa más simple y respetuosa: la fotoidentificación. Esta técnica compara fotografías tomadas en distintos momentos y lugares para determinar si se trata del mismo individuo. Los científicos se fijan en rasgos que no cambian con el tiempo: los patrones de puntos del tiburón ballena, las manchas del vientre en la mantarraya o las rayas del tiburón tigre.

Lo que los patrones nos enseñan
En las Maldivas, estudios en el atolón de Baa han demostrado que las mismas mantarrayas regresan temporada tras temporada al mismo lugar. Conocer la identidad de cada animal permite trazar rutas migratorias, localizar zonas de reproducción o alimentación y describir comportamientos antes invisibles.
Buceadores, viajeros y ciencia ciudadana
Lo más interesante es que este trabajo no depende solo de los científicos. Buceadores y viajeros también pueden aportar imágenes valiosas. En nuestras expediciones de Odicean, la cámara es una herramienta de aprendizaje.
Artículo escrito por Mireia Peris







